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El
pago variable
Una herramienta para aumentar la productividad.
En el entorno actual de nuestro mercado laboral ha quedado atrás
la concepción tradicional del pago asociada a la "retribución
del servicio", justificada durante décadas por nuestra obsoleta
legislación del trabajo.
Por: José Manuel Acosta
Human Capital Consulting
Es precisamente esta vieja forma de ver las cosas, la que ha
patrocinado la retención de empleados de bajo nivel de desempeño,
poniendo en vilo la supervivencia de las empresas al generarles
baja competitividad, costos fijos de tendencia incremental y
notorio deterioro de sus índices de rentabilidad.
Los sistemas retributivos tradicionales han establecido demarcaciones
entre categorías de trabajadores basadas en la definición de
tareas. Ello se reafirma cada vez que resulta imperativo introducir
un cambio en el trabajo, lo cual conlleva a modificaciones no
solo en la descripción de tareas sino en las categorías salariales.
Esta rigidez, se contrapone a la dinámica de empresa que supone
mejoras continuas, permanente revisión de los procesos y direccionamiento
de la estrategia de negocio según las exigencias del mercado.
Las tendencias de hoy
Hoy en día se promueve el desarrollo del máximo potencial
del recurso humano, fomentan constantemente el ejercicio de
habilidades y competencias, recompensan con base en el desempeño
y son más realistas, al sensibilizar los costos laborales conforme
al ciclo de la economía.
Con una orientación gana-gana, proponen igualmente compartir
metas organizacionales y focalizar el pago según los resultados.
De esta manera, la compensación se torna más flexible y equitativa,
ya que el logro de objetivos determinará la contribución efectiva
del empleado o del equipo y su lógica recompensa.
| "El
pago variable rescata los niveles de competitividad del
pago, motiva a la fuerza laboral a ser más productiva, y
acentúa el sentido de pertenencia" |
El esquema de pago variable plantea una reestructuración
del ingreso, en una porción de costo fijo asociado al salario
y una de costo móvil, determinada por la productividad. El tránsito
al sistema debe motivarse con base en la interacción de elementos
alineados a la identidad de la empresa que tengan en cuenta
la cultura organizacional, la estructura de las diversas unidades
de negocio, el clima laboral y el impacto económico derivado
del pago de incentivos. Cada modelo conlleva un desarrollo a
la medida a fin de que cumpla su cometido, los empleados lo
"compren" y resulte exitoso.
A través de indicadores se evalúan aspectos como la satisfacción
del cliente, el trabajo en equipo, la productividad, el control
del gasto y en general, el impacto y contribución de todas las
unidades de negocio a los resultados de la operación. No existe
un área funcional que escape a esta medición. Aunque tradicionalmente
las áreas comerciales han sido medidas, hoy también lo son las
de producción, soporte al negocio y gestión administrativa.
La opción de pago por rendimiento individual ha perdido espacio,
puesto que se ha demostrado que en ocasiones el individuo no
tiene control sobre el resultado, como ventas o utilidades,
ya que ciclos económicos o fuerzas competitivas que están fuera
de su control afectan dicho resultado, como lo han vivido muchas
compañías colombianas en la aún coyuntural situación.
Los planes de incentivos para el grupo y la organización fomentan
el trabajo en equipo, mejoran la productividad, facilitan la
innovación, consolidan los grupos, evidencian desempeños mediocres
que frente a la presión de los mismos no subsisten y crean una
sensibilidad de esfuerzo común incluso en responsabilidades
de las que podrían llamarse "multi-área".
| El
pago variable invita a "arriesgar" con la real opción de
"ganar" y "superar la apuesta" |
El modelo de pago variable deberá incluir una
estrategia de comunicación que en forma clara ilustre su alcance
y permita obtener retroalimentación, al igual que un mecanismo
de financiación que lo haga rentable, viable en cuanto al cumplimiento
y autosuficiente al garantizar el retorno de la inversión en
el corto plazo por el incremento real de productividad.
Finalmente, se recomienda una práctica de incentivos que dentro
del pago variable tienda a ser percibida con un criterio no
inmediatista para mantener a los empleados motivados a permanecer
en la empresa y a asumir nuevos y permanentes retos en su gestión.
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