Enfrente su problema de desempleo

Enfrente su problema de desempleo

Tendencias laborales /

Dice la lógica de la vida, y se lo recomiendan a uno los sicólogos y siquiatras, que ante una situación problemática la mejor y primera medicina que hay que tomar es enfrentar el problema. Al desempleo -mal social del momento - se lo debe enfrentar de manera individual.

Es la primera dosis de ese tratamiento metodológico que deben tomar todos los desempleados. Este no es un problema único y exclusivo de nuestro país. Otros más desarrollados también se debaten ante las mismas circunstancias. El desempleo es un problema estructural, no una coyuntura.

Por este motivo, al igual que aquellas edificaciones que presentan fallas estructurales y cuya solución se da con su demolición y la construcción de una nueva, para esta sociedad del siglo XXI habrá que desarrollar un nuevo paradigma en el campo del trabajo.

Así, para enfrentar al desempleo debemos partir por reconocer, entender y aceptar de manera abierta, que bajo las actuales connotaciones no tiene solución y que no podemos seguir esperando ni las ayudas, ni las reformas, ni las reactivaciones económicas, para resolverlo.

El desempleo no tiene solución de las manos del Estado ni de la de los empresarios. Sólo a través de reflexiones individuales de todos y cada uno de quienes conformamos la sociedad se encontrarán alternativas de salida y nuevas opciones a esta enfermedad social.

Tal como lo dice el catedrático y empresario, Carlos Llano, "el desempleo es un problema de origen antropológico, por tanto en ese mismo plano se hallarán sus salidas, y las hay con connotaciones de racionalismo, dedicación, sacrificio, constancia y perseverancia".

Fue precisamente el hombre quien en la Era Industrial creó ese artefacto llamado empleo. Por tanto hoy le corresponde a ese mismo hombre deshacerse de ese viejo paradigma y volver al del trabajo (el cual abunda, y bastante).

Posibles salidas

Algunas de las salidas que podemos poner en práctica para enfrentar esta situación pueden ser:

- Empiece por erradicar de su mente el paradigma del empleo; considérese a sí mismo como una empresa y esté atento, preparado y capacitado para hacer el trabajo que hay que realizar. Por este motivo la capacitación -no obtención de títulos

- Se ofrece como un inexorable camino con el fin de estar en posibilidad competitiva de ofrecer nuevos servicios.

- Si aún tiene empleo o si ya es desempleado evalúe su autoestima. Es lo único con que contamos y no se imagina lo poderosa que es cuando se tiene bien alta, ya que se convierte en el soporte para emprender los pasos que se vienen en este nuevo escenario lleno de cambios e incertidumbre.

- Fórjese una mentalidad de oferente y adquiera características que lo tornen demandable (atractivo para los empleadores o clientes). No espere que busquen sus productos, ofrézcalos en condiciones que garanticen un beneficio mutuo para las partes. Lo anterior indica que alguien esté dispuesto a intercambiar por el dinero que usted necesita; concíbase como un producto y véndase. Por eso es importante una alta autoestima.

- Si posee una profesión o título universitario no se deje limitar por ellos, flexibilícese y sea permeable al cambio, fortalezca su autoestima y haga el trabajo que hay que realizar, así no tenga relación con su formación universitaria.

Las salidas están en nuestras manos, Áquién lo creyera! Ahora nos toca comprobarlo. Además, lo necesitamos urgentemente pues las soluciones gubernamentales no se ven por ninguna parte.

* Consultor organizacional. Director de Human Technology Corp.

Comentarios

Publicidad