Manifestaciones públicas: como mitigar impactos

Se crearán medidas para minimizar el impacto en las empresas.

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El plan tendría las medidas internas para prevenir, mitigar o atender los problemas generados por manifestaciones populares. Foto:123rf.com
El plan tendría las medidas internas para prevenir, mitigar o atender los problemas generados por manifestaciones populares. Foto:123rf.com

Actualmente, la discusión en la Asamblea Legislativa del texto de la posible “Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas,” comúnmente conocido como “plan fiscal,” ha generado avisos de posibles huelgas y manifestaciones populares en protesta del contenido de este y otros proyectos de ley. Al momento de publicación de estas líneas, podría estarse dando uno de estos movimientos.

Tradicionalmente, se le llama “huelga” en nuestro país a cualquier manifestación popular en vías públicas, sea o no una “huelga” en el sentido estricto de la palabra que se conoce en Derecho Laboral.

Independientemente de lo anterior, este artículo se centra en las medidas que pueden adoptar las empresas privadas para minimizar el impacto de estas y otras manifestaciones futuras en sus operaciones diarias, así como prever los principales inconvenientes laborales que estos movimientos pueden generar.

Plan de contingencia.

Como primera recomendación, todo patrono debería elaborar un Plan de Contingencia donde pueda identificar cuáles son sus operaciones o servicios críticos que no pueden verse afectados y que requieren continuidad o un mínimo de trabajadores, así como aquellos clientes que no tolerarían un atraso o afectación en el servicio.

Usualmente, estos movimientos generan el cierre de vías, saturación de rutas alternas, paralización de servicios públicos, etc. Por ende, este plan tendría las medidas internas para prevenir, mitigar o atender los problemas generados por manifestaciones populares, así como determinar cuáles departamentos o servicios se podría ver impactados negativamente.

Por ejemplo, labores de ventas, distribución, visitas a clientes, traslados, envío de paquetes, etc., pueden ser los más vulnerables ante un posible caos vial. Por ende, una de las primeras medidas a tomar sería prever un mayor tiempo de traslado o entrega, identificación de rutas alternas y utilizar horas de menor tránsito.

Además, es usual que ante estos inconvenientes se incrementen las llegadas tardías o ausencias de trabajadores en el sector privado. Sin embargo, la huelga como tal no es una justificante válida para ausentarse o llegar tarde a trabajar, al menos no permanentemente.

Una llegada tardía el primer día se podría justificar por inconvenientes en el tránsito, pero el trabajador debe tomar previsiones para los siguientes días, buscando otras rutas, salir más temprano, etc. Lo mismo sucede con una ausencia, si el trabajador queda “atrapado” en medio de una manifestación el primer día.

Y no, en la empresa privada los trabajadores no podrían utilizar la excusa de participar en un movimiento ajeno a su centro de trabajo y que no se genera por un conflicto interno, como la aprobación de un proyecto de ley, para justificar una ausencia a su trabajo.

Comunicación constante.

Durante todo este proceso, el patrono y el trabajador deberían mantener una comunicación constante, en el marco de la buena fe, para lograr prevenir y corregir cualquier inconveniente, así como alertar de cualquier impedimento para ejecutar

Como parte del plan de contingencia y esta comunicación patrono-trabajador, se pueden crear conversaciones grupales por medio de aplicaciones electrónicas, para mantenerse actualizados del estado de las vías, el flujo vehicular, el estado de los servicios o productos que se deben ejecutar, etc.

Adicionalmente, existen otras medidas que el patrono puede tomar para minimizar los problemas ante situaciones de esta índole.

Uno de los principales beneficios solicitados por los trabajadores, y que se encuentra ya popularizado en muchas empresas, es el teletrabajo. Un patrono podría aprovechar esta coyuntura para lanzar un “plan piloto” de teletrabajo, si en su empresa nunca se ha hecho, para medir el rendimiento y respuesta de los colaboradores a poder trabajar desde su vivienda.

No obstante, todo patrono debería investigar y asesorarse sobre cómo implementar de forma efectiva el teletrabajo u otras medidas en su empresa, con la finalidad de que contexto nacional se use como excusa para afectar las labores de su empresa.


Oscar Corrales Retana

ocorrales@bdsasesores.com

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