Elempleo.com: el buscador de empleo más grande de Colombia
Aprovecha nuestra app
miles de ofertas laborales.

A formarse para sobrevivir

A formarse para sobrevivir

Noticias laborales /

La educación permanente es una cuestión de supervivencia para los trabajadores, señala un informe de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, que destaca la necesidad de una formación continua durante toda la vida activa.

El estudio "La formación permanente en el siglo XX" fue presentado durante la apertura de una reunión de cinco días organizada por la OIT sobre el papel de la educación en el trabajo, a la que asisten expertos de cincuenta países.

Según los datos de la OIT la tasa de participación de los adultos en programas de formación continua en once países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo de Europa van desde el 22 por ciento de Bélgica e Irlanda al 40 por ciento de Estados Unidos, Gran Bretaña, Suecia y Suiza.

El número de horas que se dedican anualmente a la formación en todo el mundo varía de 140 a 200, cifra que aumenta proporcionalmente al crecimiento de los salarios y en la que también influye el nivel de estudios.

Igualmente, el estudio señala que la probabilidad de que se realice una formación es dos veces más elevada entre los jóvenes de 25 a 24 años que entre las personas de entre 55 y 64.

Para el 20 por ciento de los adultos las dificultades financieras son el origen de la falta de una formación continua, por lo que los autores del documento critican la falta de inversiones en la educación de los adultos que realizan los Gobiernos.

Gasto público

El promedio mundial de gastos públicos en educación como porcentaje del Producto Nacional Bruto es del 4,9 por ciento, aunque con enormes diferencias regionales, con un nivel por encima del cinco por ciento en América del Norte, Asia oriental y Europa y de apenas la mitad en los países menos desarrollados.

De ahí la necesidad de reforzar las asociaciones entre el sector privado y el público, así como de mejorar la situación salarial y social de los profesionales de la enseñanza para aumentar su implicación en los proyectos educativos y de fomentar una participación universal y de equilibrio entre los sexos.

Si no se aumenta el conocimiento y se mejora la cualificación profesional las comunidades y los países serán cada vez menos capaces de adaptarse a los nuevos cambios, añade el texto.

Fuente: /Portafolio.

Comentarios

Publicidad