Los ejecutivos vuelven a las aulas

 

El Empleo Noticias
lunes, 11 de diciembre de 2017, 8 a. m.

Ahora, los hombres de negocios se capacitan para actualizarse y perfeccionar habilidades.

Investigación laboral / 20 de diciembre de 2005

Cuando Fernando Panesso Serna, un exitoso ejecutivo que además tiene por afición correr dobles maratones, terminó un programa de Alta Dirección, dejó su propio testimonio de reconocimiento al hecho de haber vuelto a las aulas: el plan de estudios ?permite asumir, fortalecer y potenciar las competencias con las cuales un ejecutivo debe ejercer su rol en empresas como las de hoy?.

Panneso, ingeniero civil de profesión, con títulos en el exterior y con un amplio recorrido en cargos públicos y privados de alto nivel, optó por retornar a clases porque, según él, las organizaciones no solo requieren directivos con conocimientos amplios en la parte operativa sino que su gestión sea ante todo humana.

Y eso parece haberlo entendido las empresas que desde 1990, cuando se inició el proceso de apertura económica, empezaron a dejar de ser las consentidas del proteccionismo y a perder mercados cautivos para vivir en carne propia la competencia.

Su capital humano, acostumbrado más al devenir que a la planeación y al presente más que al futuro, debió cambiar de paradigmas y aceptar la nueva realidad.

Para muchos ejecutivos del momento, volver a la universidad no era lo más cómodo, pero quienes venían detrás, muy cerca de ellos, y que representaban el relevo generacional no tuvieron dificultades en asimilar el cambio.

De esa época para acá ha surgido un boom de programas abiertos, educación continuada y programas corporativos, con un pensum basado en el desarrollo de competencias y habilidades.

?Ahora la formación se basa en la metalidad global y no en el metro cuadrado?, afirma Iliana Páez, Directora del Centro de Liderazgo de Administración de Empresas en una institución académica.

Para escoger tenga en cuenta...

Aunque la oferta es diversa, el enfoque siempre tiene tres elementos insustituibles: liderazgo ?cada directivo es un líder en lo que hace-, responsabilidad social y ética. Sin este principio el futuro de los negocios está comprometido, afirma el presidente del Instituto Latinoamericano de Liderazgo, Jorge Yarce.

Los programas son diversos, por ejemplo:

? Programas abiertos, que a su vez se componen de: profesionales (dirigido a profesionales con título de pregrado, con una intensidad de 100 a 125 horas). Su diseño y características permiten el seguimiento académico y la evaluación de desempeño de cada participante.

? Cursos cortos. Son programas de formación o capacitación dirigidos al público en general u organizaciones, y tienen una duración aproximada de 20 a 30 horas.

? Programas corporativos. Corresponden a necesidades de capacitación, actualización y desarrollo de las organizaciones. Se diseñan y se construyen a medida de las necesidades y requerimientos de las empresas de hoy, en un entorno cambiante y globalizado.

? Educación continuada. Son programas no regulares y planes de entrenamiento, no conducentes a título. Se dictan clases en áreas de capacitación, actualización profesional y formación.

Hay universidades que tienen perfiles muy definidos para los miembros más altos de dirección y contemplan contenidos como análisis de decisiones y situaciones de negocios, dirección financiera, entorno económico, política de empresa y estrategia, dirección de operaciones, tecnología y producción, empresa de familia.

Aunque existen las clases magistrales, el modelo de aprendizaje se enriquece con análisis reales de casos y prácticas y debates con altos directivos.

?Es una formación y capacitación que se basa en realidades?, afirma Rafael Ayala, profesor en varias universidades, experto en resolución de conflictos.

Juan Carlos Villa, coordinador de Mercadeo en un Centro de Educación Continuada, sostiene que en su caso los posgrados y maestrías más solicitados son gerencia, finanzas y mercadeo. Generalmente son profesionales de distintas áreas entre 25 y 35 años.

Muchos de ellos van animados por el deseo de compartir experiencias con directivos de ámbitos y trayectorias distintas y con la certeza de que dirigir empresas equivale a saber innovar.

Los ejecutivos de las compañías son conscientes de que en el siglo XXI se requiere saber reaccionar ante la constante evolución de la demanda y prever las consecuencias del desarrollo de las nuevas tecnologías, en un entorno cada vez más competitivo, internacionalizado y complejo.

Hermógenes Ardila

Especial para elempleo.com

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