Trabajadores por cuenta propia

Costa Rica enfrenta vacíos legales para laborar en forma autónoma.

Investigación laboral /

En Costa Rica, la contratación laboral es sumamente utilizada y difundida a nivel nacional, más no la única que la legislación prevé o permite. El trabajo autónomo o por cuenta propia es una de estas otras modalidades.

En otros países, particularmente en España, existen regulaciones creadas específicamente para regular la prestación no laboral de servicios ?por cuenta propia?. En el país ibérico, este fenómeno se conoce como ?trabajo autónomo? y cuenta con un marco legal y regulatorio propio.

En Costa Rica, la actividad económica por cuenta propia se denomina ?trabajo independiente? y, a diferencia de lo que sucede en España, acá no existe una regulación adecuada del trabajo autónomo o independiente. Lo anterior, salvo algunas normas de la Caja Costarricense del Seguro Social relativas a la obligatoriedad de aseguramiento, así como algunas menciones legales dispersas.

Dado este panorama, las partes evitan usar la denominación ?trabajador independiente? en el contrato, por el temor a que dicha relación se tenga por laboral ante un eventual conflicto.

A pesar de lo anterior, el número de trabajadores independientes crece en forma sostenida. La Encuesta Continua de Empleo del INEC detalla que el número de trabajadores independientes asciende a 470.613, para el primer trimestre del 2014, en Costa Rica.

De hecho, es más común que las empresas cubran necesidades mediante modalidades de contratación no laboral, a través de otras compañías o, bien, con trabajadores independientes o autónomos. Si cada vez más personas optan por este tipo de actividad, ¿por qué no se utiliza esta denominación a nivel contractual, más a menudo? ¿Por qué no existe una regulación expresa para este colectivo?

Inseguridad jurídica

La ausencia de normas claras en la legislación ha provocado criterios de jurisprudencia contradictorios.

Las autoridades judiciales del país prefieren, quizás de manera desmedida, la aplicación del derecho laboral en casos donde pareciera que dicha decisión es discutible. Esto ha generado un clima de inseguridad jurídica en torno a este sector demográfico. De hecho, muchas empresas contratan personal ?externo?, para ciertas labores, usando con frecuencia el contrato de servicios profesionales.

Sin embargo, en no pocas ocasiones, se emplea dicha alternativa como una mampara para evadir la aplicación de la normativa del trabajo y de la seguridad social. A pesar del ?abuso? al emplear esta figura, no podría decirse que toda contratación realizada bajo este parámetro es laboral.

En todo caso, resulta importante sentar reglas claras al inicio de esta modalidad de relación, en aras de evitar eventuales reclamos. Una posibilidad que puede debatirse a nivel nacional es la emulación de legislaciones foráneas, en las cuales se ha creado todo un sector del ordenamiento jurídico para regular este tema del trabajador autónomo o independiente.

Sin duda, una reforma podría implicar un cambio importante en el mercado laboral de Costa Rica, por lo que debe analizarse a profundidad su viabilidad. Por lo anterior, es recomendable asesorarse en cuanto a este tipo de contratación: la correcta redacción de los contratos y, ante todo, un adecuado manejo del día a día, ayudan a prevenir conflictos por la naturaleza de las labores.

Marco Esteban Arias

marias@bdsasesores.com

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