El país avanza en la implementación progresiva de una reforma laboral que redefine el tiempo que una persona dedica semanalmente a sus actividades profesionales. Se trata de la Ley 2101 de 2021, que ordena reducir la jornada laboral de 48 a 42 horas semanales, sin que esto represente una disminución salarial, afecte beneficios adquiridos ni altere el valor de la hora ordinaria de trabajo.
Aunque la medida entró en vigor en 2023, su aplicación está diseñada en fases. Para este 15 de julio de 2025, el nuevo límite será de 44 horas, y se espera que en 2026 se alcance el objetivo final de 42. Sin embargo, no todos los trabajadores en Colombia se beneficiarán de esta reducción, ya que existen excepciones contempladas por la normativa vigente.
¿En qué casos no aplicaría la reducción de jornada laboral?
1. Cargos de dirección, confianza o manejo
Estos roles suelen tener una responsabilidad estratégica dentro de las organizaciones. Por ello, sus tiempos de trabajo no están regulados por la jornada máxima legal. Se trata de personas que representan al empleador o que manejan información sensible o decisiones clave.
2. Trabajadores del servicio doméstico
Ya sea en zonas urbanas o rurales, los trabajadores del hogar cuentan con condiciones especiales. Su regulación no responde necesariamente a la jornada general, sino a fallos constitucionales y directrices puntuales que les brindan un trato diferenciado.
3. Labores discontinuas, intermitentes o de vigilancia interna
Trabajos que combinan tiempos de espera o vigilancia en el sitio de trabajo, tampoco aplican para la reducción progresiva. En estos casos, se evalúan las particularidades del servicio prestado y su disponibilidad permanente.
4. Trabajos insalubres o de alto riesgo
Este grupo está sujeto a regulaciones adicionales. El Gobierno Nacional puede, mediante dictámenes técnicos, ordenar reducciones particulares en la jornada, pero bajo esquemas distintos a los de la Ley 2101.
Más allá de las horas: un cambio con impacto social y económico
Aunque la reducción de la jornada semanal no representa un ajuste salarial, sí tiene implicaciones económicas. Expertos laborales advierten que el costo por hora para los empleadores ha aumentado, especialmente en el caso de quienes devengan el salario mínimo. Esto se debe a que menos horas de trabajo con igual remuneración representan un valor hora más alto.
A pesar de los desafíos financieros para las empresas, la intención de esta ley es promover un mejor equilibrio entre la vida personal y laboral, incrementando la calidad de vida sin afectar los derechos laborales básicos. La clave está en entender a profundidad a quiénes aplica y cómo gestionarla estratégicamente desde el área de talento humano.
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