Durante décadas, las estrategias de conciliación familiar se diseñaron pensando casi exclusivamente en las mujeres. Sin embargo, los papás millennials y de la generación Z están rompiendo el molde: ellos quieren, necesitan y exigen ser cuidadores presentes.
Para las áreas de Gestión Humana y los grandes líderes, entender este cambio de mentalidad es crucial. Si tu empresa sigue evaluando el compromiso de un colaborador masculino bajo la idea obsoleta de que "el hombre solo provee y debe estar 24/7 en la oficina", estás abriendo la puerta para que tu mejor talento migre hacia organizaciones con políticas de flexibilidad real y esquemas híbridos.
En Colombia, el punto de partida legal lo marca la Ley 2114 de 2021, que amplió la licencia de paternidad e introdujo la licencia compartida y flexible. No obstante, las empresas de alto rendimiento van más allá de la ley, creando paquetes de beneficios que convierten la corresponsabilidad en su mejor imán de talento.
El impacto de la flexibilidad masculina en las cifras del negocio
Implementar políticas de cuidado dirigidas a los hombres no es un gasto, es una inversión con métricas claras de retorno que transforman la dinámica organizacional:
- Licencias de paternidad extendidas: ofrecer días adicionales a los estipulados por la ley de forma remunerada permite al padre adaptarse a la llegada del bebé sin la ansiedad de perder el hilo de sus proyectos. Esto genera una fidelización extrema (engagement), disminuye drásticamente la intención de renuncia y eleva el orgullo de pertenencia.

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Modelos de trabajo híbrido y flexibilidad horaria: brindar la confianza para gestionar el tiempo según las dinámicas del hogar otorga autonomía para asistir a reuniones escolares o citas médicas infantiles. El resultado directo es una fuerte reducción del estrés laboral, menos casos de burnout y una disminución de ausentismo imprevisto por emergencias familiares.
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Programas de mentoría y paternidad activa: crear espacios internos para normalizar el rol del cuidador masculino valida psicológicamente al colaborador dentro de la cultura de la empresa. Al saber que ser un padre presente no frena su ascenso, la compañía potencia su atracción de perfiles Senior, volviendo la marca empleadora altamente atractiva.
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